Sanar el cerebro

«La transformación más importante que se ha producido en nuestra compresión del cerebro desde los inicios de la ciencia moderna es el descubrimiento de que el cerebro puede cambiar su propia estructura y función en respuesta a la experiéncia mental. Es el fenómeno de la neuroplasticidad.».

Es sorprendente que con formas no invasivas de curación como la luz, el sonido, la vibración o el movimiento se puedan despertar las propias capacidades transformadoras del cerebro. Sin medicación ni cirujía, sin efectos secundarios no deseados, podemos intervenir sobre nuestros cerebros gracias a su neuroplasticidad. El cerebro no es un mero recipiente que protege a todos los mandos centrales y cobija neuronas… Como toda expresión de la vida el cerebro es también un organismo la mar de sofisticado.

El cerebro y su forma de sanar de Norman Doidge, La Liebre de Marzo, Barcelona, 2020. Un libro para comprender que tanto el entorno con que nos encontramos como aquello que intencionadamente podemos hacer alteran nuestro cerebro. Esta alteración que pasa por percibir con nuestros sentidos formas de energía de las que estamos rodeados puede curarnos…

«Podemos asistir a la mejora importante o incluso la curación de trastornos cerebrales de larga duración. Vemos a niños de espectro autista, con problemas de aprendizaje o trastornos de atención, que han utilizado técnicas neuroplásticas para poder llevar una vida normal; así como pacientes que han visto como sus síntomas de esclerosis múltiple, Parkinson o parálisis cerebral han disminuido en gran medida…».

«Los nuevos avances demuestran que en las relaciones entre motivación y sistema de motricidad y de acción, la dopamina y la neuroplasticidad son infinitamente más sutiles de lo que imaginábamos. Según la visión clásica, la dopamina es indispensable para el movimiento. Ahora bien, las personas aquejadas de esclerosis múltiple (EP) presentan un déficit de esta sustancia, de ahí su incapacidad de movimiento. Sin embargo, se han dado cuenta de que la dopamina tiene también un papel importantísimo en el hecho de sentir que vale la pena moverse. Se necesita para ponerse en acción y en concreto para los movimientos habituales y automáticos.».

El efecto placebo es muy popular y representa la forma más conocida de incidencia no invasiva en el cerebro en busca de un resultado esperado. «Los placebos pueden utilizarse para tratar el dolor, la depresión, la artritis, las úlceras y una amplia gama de enfermedades. Pero no funciona para todas las enfermedades; el cáncer, los virus o la esquizofrenia, por ejemplo. La mayoría de los médicos asumen que cuando un paciente mejora inexplicablemente, hay algún poderoso factor psicológico implicado.».

La complejidad del cerebro humano la podemos comprender mejor sabiendo que «Incluso la ejecución del gesto más banal pone en marcha un vasto sistema funcional».

Reconfortante lectura para conocer los Notables descubrimientos y recuperaciones en la vanguardia de la neuroplasticidad.

X. V.

Publicado en Cannabis Magazine, marzo 2020

Acerca de Revista Ulises

Revista de viajes interores. Aproximaciones a la expansión de la conciencia.
Esta entrada fue publicada en libros y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s