Concurso literario Hunter Thompson. La última fantasía del cazador.

A continuación, publicamos el texto seleccionado de entre los tres recibidos (Llegó sin firmar). Otro de ellos se publicará en el próximo número de la revista. Nuestra gratitud a los participantes y a los lectores del blog. SaludosXpansivos.

Football season is over. No More Games. No More Bombs. No More Walking. No More Fun. No More Swimming. 67. That is 17 years past 50. 17 more than I needed or wanted. Boring. I am always bitchy. No Fun — for anybody. 67. You are getting Greedy. Act your old age. Relax — This won’t hurt.

Hunter S.Thompson Suicide note (20 February 2005)

————————————————————–

La última fantasía del cazador

Hunter S Thompson acecha a su última presa, que es él mismo, momentos antes de darse caza burbujean espesamente en su cabeza momentos de toda clase y condición, patrimonio de una vida regada con drogas, 67 años intensos como pocos arrecian en la ventana de su mente, de repente, un pensamiento brota y florece con la fuerza pasajera del rayo dilatando el tiempo y como que le invita a explorarlo, a recorrerlo e ir encontrándose a sí mismo, a recordar pensamientos dentro del propio pensamiento, se trata de un juego mental, una lección que compara y juzga momentos entre sí, participan en el recuerdo no más que un grupo de reminiscentes memorias que se reúnen en torno a dos momentos con sus naturalezas y caracteres propios.  Lo que le entretiene mientras clava su acristalada mirada en el desierto que rodea su casa son las visitas a Las Vegas “territorio de murciélagos” y más tarde a la “isla de las golondrinas” en Cozumel, México, no dejan, ninguna de ellas, de ser desenfrenadas aventuras de primates jugando con química, pero solo una goza para nuestro protagonista de ese extraño privilegio de ser mejor que la otra opción. En el desierto de Nevada “Raoul Hunter Duke Thompson” le sigue la pista a una carrera de motos junto a un maletín repleto de psicotrópicos que le pintan la cara en un mundo repleto de arena y dunas de amnesia, cortesía del éter líquido, anestésico general, disolvente industrial, vapor espirituoso, para Hunter la más puta entre las putas del bulevar psicoactivo de aquel viaje, el oscuro vidrio granate del frasquito de éter en mitad del primitivo efecto de posesión al que los sometía lograba animar bajo esa alopécica cabeza toda suerte de metáforas, al estilo de un éter que cual sacramento nocturno se asemeja a la secreción menstrual de una especie de Cristo femenino que destila licor sagrado, brotando del verdadero santo grial, que es labial, vino celestial con cada nuevo ciclo lunar, pero no todos bajan hasta él, esta evocación siempre conseguía una ligera mueca graciosa en su cara ,como un recuerdo dulce,   sangrevinoéter, que respiraban él y su abogado en la Misa decadente de aquel viaje, solo lograba invocar algunos recuerdos turbios , como esa imagen alusiva de coños hemorrágicos eucaristía y éter que recuerda con cariño, mezclado con lagunas de memoria parlantes, todas llenas de ranas mentales dónde los recuerdos decentes son anfibios mitad realidad mitad invención, perfecto gonzo nocturno para un libro de culto, pero solo porque eres HS Thompson; el efecto del éter los anegaba, tal ciego fue más memorable para el espectador que presenció el espectáculo de dos animales drogados descoordinados y torpes, que como animal en sí . Paseaban por Nevada en aquel Chevrolet descapotable un envidiable maletín cargado de sustancias, cantidad y diversidad , que detonaron en varios días sin escrúpulo alguno por la integridad personal, con ese particular terrorismo psicoactivo que le era propio y que solía convertir su cuerpo en una atmósfera enrarecida por la tormenta de drogas compitiendo en medio de una carrera de locos. Las pompas del exceso y el abuso asociaban con frecuencia un correlato siniestro de placer truncado, desbordado, desfigurado, lejos de esa vía media que la mesura ofrece frente a la vía del exceso, vía que, también conduce, a costa de algunos peajes, a la farmacia de la sabiduría. Entre los legendarios caminantes del espinoso camino del exceso el nombre de Hunter brilla con luz propia encerrando bajo su piel un registro de experiencias que van desde las cenizas de un hedonismo confuso como el de aquella visita a Las Vegas hasta los cristalitos del placer claro y sereno que llegaron a recorrer su cuerpo, elevándolo al cielo de Cozumel en avión, México lindo, viaje hermoso, que combinaba un avión con un compañero como Bloor, peces espada, trabajo bien hecho, aire vacacional con días y días de sol y piel morenos después de haber pasado las últimas semanas pescando en la chingada bien mamados peces de ridículas narices, afiladas como las suyas, junto a píldoras de bellos efectos, todo esto coordinado debidamente con el resto de un aceptable repertorio. Cozumel con su aire provincial y festivo había alentado un ya de sobra conocido desfile de estimulantes, psiquedelicos, etanol et alii que culminaría con un ciego a la altura de esas mentes líquidas ingiriendo joyas de laboratorio a 10000 pies sobre el nivel del sobrio mar azul, que ahora sobrevolaban orgullosos. A tres mil metros empezaban a despegar las 3 píldoras, hermanas desmetiladas del éxtasis actual, inundaban el paisaje con torrentes de creciente caudal afirmativo que iba calando esos asientos setenteros, píldoras del amor, Hunter y Bloor, también Raoul Duke, comenzaron a encontrarse a sí mismos amando sobre miles de metros de aire mexicano su yonki natura, su devoción infinita al drogado océano de sus apaleados sistemas nerviosos, con la conciencia manoseada por esa extraña nitidez, como la escarcha que besaba sus ventanas, tranquilamente puestos y traslúcidos, abandonando la tierra de las golondrinas para volver renovados a la nacional casa de lunáticos. La conversación con Bloor, in crescendo, intensa y efusiva alcanzaba su cenit sobre el crepúsculo, nuestro singular dueto asiste perplejo al baile sobrecogedor de sus vidas, espectáculo tonal en la gama sinfónica del atardecer, nadando en un cielo ebrio de color que lamía unas retinas extasiadas que se meditaban a sí mismas en mitad del vuelo, en mitad de un juego de inconcebible densidad, historia dentro de una historia, acompañados por una comunicación suculenta y plena, que no dejaba por ello de ser un bien privado que compartían en la intimidad del ciego mutuo, solo algunas azafatas perspicaces sabían de qué iba todo ese brío caluroso e inofensivo con el que las abordaban de vez en cuando para intentar que se incorporaran a la fiesta terrestre que había estado incubándose durante todo el vuelo, planes entusiastas con los que inflar la noche, solo una accedería, la más guapa de todas, al banquete de estimulantes, alcohol, sexo y la coronación lisérgica para cerrar el círculo de un día psicoactivo pletórico y limpio sin esa habitual mugre de efectos secundarios solapamientos y mal estar que solían merodear su cuerpo, dosis adecuadas en momentos adecuados, claves esquivas para alguien de su naturaleza, así es que aquella coincidencia cobra una fuerza propia notable, en la travesía de Hunter, aquel viaje turquesa del pez espada había sido capaz de agitar el placer enterrado en él y recrearlo, volvía a reconocer para sus adentros porque adoraba a las drogas, días como esos empedraban el camino por el cual el fármaco había llegado a convertirse en un fiel y honesto compañero de viaje, camino por el cual habría de dar con las huellas de su presa predilecta, convirtiéndose en cazador-cazado, así la exploración se desvanece, el tiempo se contrae, pensamiento fugaz que brotaba y florecía ahora perece y lo envuelve todo con el aroma de un placer que respira por última vez.

Anuncios

Acerca de Revista Ulises

Revista de viajes interores. Aproximaciones a la expansión de la conciencia.
Esta entrada fue publicada en l, psiquedelia, ulisiadas, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s